CGT débil: No definieron la huelga y les echaron 2 amigos

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Exfuncionario Luis Scervino.

Luego de la nueva movilización (fallida) de la CGT, el presidente Mauricio Macri le pidió la renuncia a quien era el titular de la Superintendencia de Servicios de Salud, Luis Scervino; y al secretario de Trabajo, Ezequiel Sabor.

A Scervino lo reemplazará una persona cercana a la futura diputada nacional Graciela Ocaña: el hasta ahora gerente general de la Superintendencia de Servicios de Salud, Sandro Taricco.

A Sabor, un colaborador todavía no identificado del ministro de Trabajo, Jorge Triaca.

En el caso de Sabor, perdieron la familia Moyano; y el sindicalista Luis Barrionuevo.

Antes de ocupar la Secretaría de Trabajo de la Nación, Sabor fue subsecretarío de Trabajo de Ciudad de Buenos Aires, impulsado por 2 peronistas macristas, Cristian Ritondo y Diego Santilli, pero básicamente respaldado por Hugo Moyano y Luis Barrionuevo.

En el caso de Scervino, perdió José Luis Lingeri, titular del gremio de Obras Sanitarias, quien lo acercó en febrero de 2016.

"La renuncia se la pidió el ministro (de Salud Jorge) Lemus por orden `de arriba`. Si el motivo fue la movilización a plaza de Mayo, estamos en el horno. Era un técnico espectacular, egresado del instituto de Obras Sociales que ayudó mucho al gobierno", explicó el propio Lingeri.

La situación es compleja. Mientras Pablo Moyano fue el responsable de la organización general de la movilización a Plaza de Mayo y un impulsor del fallido paro general, su padre Hugo Moyano compartió un asado, 1 semana atrás, con los ministros de Trabajo, Jorge Triaca; y de Interior, Rogelio Frigerio; el vicejefe de Gabinete, Mario Quintana; y el ministro de Energía, Juan José Aranguren, en la sede del Sindicato Unido de Petróleo e Hidrocarburos (Suphe), con la presencia de su anfitrión Antonio Cassia.

Tmbién participaron Guillermo Moser (Gas), Oscar Mangone (Federación de Luz y Fuerza), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), José Escoda y Juan García (Federación del Interior de Trabajadores de Estaciones de Servicio), y Ricardo Serafini (Personal Superior del Gas): todos participan de la confederación de gremios de hidrocarburos, energía, combustibles y agua (Catedha).

Debe recordarse que, en la oportunidad, se abrió una mesa sectorial con los sindicatos del sector energético, incorporándolos al Consejo Federal de Energía, que se reunirá el 28/08 y 29/08 en la sede del Ministerio de Energía.

Y se dijo que los sindicalistas serían recibidos por el presidente Mauricio Macri, en breve.

Sin embargo, después de la marcha de la CGT a Plaza de Mayo, el presidente Macri pidió la renuncia de Scervino y de Sabor.

Horas antes de la marcha, Scervino se había reunido con sindicatos para avanzar en el Plan de Cobertura Universal, que anunció Macri en 2016, para quienes carecían de servicio de salud.

Scervino también había afirmado: "(…) Parte de la corrección tiene que ver con las compras; no pueden sentarse a negociar con la industria 300 obras sociales por separado. A partir de un estudio, definimos que el gasto número 1 está en hemofilia. Sumamos al Ministerio de Salud, al PAMI, y ahora vamos a comprar para todos los pacientes en conjunto. El poder de negociación para bajar los precios va a ser mayor. Vamos a hacer una licitación nacional e internacional, tan grande que es probable que se negocie transferencia de tecnología. (…)".

Scervino es un médico, especializado en cirugía vascular, que creó empresas relacionadas con los planes de salud para obras sociales, tal como Sistema Integrados de Salud SA., que entre 1995 y 2005 trabajó los camioneros de Hugo Moyano y los metalúrgicos de Antonio Caló.

“El doctor Scervino fue director médico de la Obra Social de Trabajadores de Obras Sanitarias desde 2003 hasta 2015”, aclaran los colaboradores de Lingeri, quien en días de Carlos Menem -entre 1997 y 1999- también estuvo al frente de la Superintendencia de Servicios de Salud.

En octubre de 2016 (último dato de ejecución disponible), la Superintendencia de Servicios de Salud llevaba administrado un presupuesto de $6.000 millones anuales.

Con la designación de Scervino, Macri había aplacado el malestar de la CGT, al comenzar a devolver parte de la deuda de los fondos de las obras sociales, foco de conflicto entre los sindicatos y el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

Con Scervino, se resolvió, a fines de 2015, la tensión que existía entre los gremios y el Gobierno nacional, que acumulaba una deuda de $30 mil millones con los sindicatos. La Superintendencia maneja el Fondo Solidario de Redistribución (FSR), cuya función es reintegrar a las obras sociales el dinero destinado a tratamientos de alta complejidad o medicamentos costosos.

La Administración Macri se sintió especialmente fortalecida con la escaramuza frente a la Pirámide de Mayo -volaron palos, botellas, vasos, insultos y amenazas- en una pelea interna del gremio de camioneros, además de colisionar las columnas de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y de la Unión Docentes Argentinos (UDA): todo un enchastre que aisla a la CGT respecto de la opinión pública.

Desde 1998, el organismo encargado de manejar este Fondo era la Administración de Programas Especiales (APE), integrada históricamente por diferentes hombres de confianza de Moyano, como Daniel Colombo Russell, ex apoderado del Sindicato de Camioneros que conduce Moyano; y Christian Asorey, actual yerno del líder camionero.

En 2012, en el marco de la disputa entre Fernández de Kirchner y Moyano, la APE fue absorbida por la Superintendencia de Servicios de Salud a cargo de la santacruceña Liliana Korenfeld, que hasta ese momento se desempeñaba como diputada nacional por el Frente para la Victoria.

FUENTE: Urgente24

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